LA IMPORTANCIA DE LA EDUCACION AMBIENTAL (I). (La indispensable participación del profesor)

JUSTIFICACIÓN

 

            Diariamente somos testigos de las múltiples y diversas agresiones que sufre nuestro planeta debido a, fundamentalmente, acciones desarrolladas por el ser humano. No son ajenas las noticias que leemos y escuchamos en los distintos medios de comunicación sobre las alteraciones que sufre la Tierra hasta el punto que la frase “vamos a acabar con el planeta” se nos hace tan habitual a nuestros oídos que desgraciadamente estamos cayendo en la dejadez propia de algo que de tan cercano, nos hace despojar el mensaje de la menor importancia.

 

            La destrucción de la capa de ozono, el cambio del clima, la desertificación, la escasez de agua dulce y la reducción de la biodiversidad son todos problemas que demuestran, entre otros, el daño ambiental provocado por algunos sistemas de producción industriales, agrícolas, piscicultura, forestales y los estilos de vida urbanos caracterizados por el sobre consumo. El conjunto de estas conductas ha causado un enorme deterioro de los ecosistemas, llegando al extremo que hoy en día los problemas ya no son locales, sino globales. No hay duda de que es necesario restablecer una relación de respeto hacia nuestro entorno.

 

Con el fin de producir los cambios de actitud y de conducta que propendan a mejorar la calidad de vida del conjunto de la población y a implementar sistemas sustentables de producción, se ha desarrollado en el mundo la educación ambiental.

 

 

¿QUÉ ES LA EDUCACIÓN AMBIENTAL?

 

            “La educación ambiental es un proceso dirigido a desarrollar una población mundial que esté consciente y preocupada del medio ambiente y de sus problemas y que tenga los conocimientos, actitud, habilidades, motivación y conductas para trabajar, ya sea individual o colectivamente, en la solución de los problemas presentes y en la prevención de los futuros”.

 

            No voy a entrar en discusiones pedagógicas sobre las diversas teorías de aprendizaje del ser humano desde la infancia pero sí incidir en el hecho, no por obvio menos importante, de que cualquier aspecto de la educación del ser humano tiene su inicial relevancia en los primeros años de vida. El niño/a asimila desde su nacimiento todo tipo de comportamientos y vivencias haciéndolas desde el primer instante como suyas, como algo natural a sí mismo. De ahí la radical importancia que hay que considerar en la educación del niño, además de en los temas y materias habituales y tradicionales, en este campo de la educación ambiental.

 

            Para Piaget, uno de los grandes nombres de la Pedagogía mundial, el niño/a precisa interactuar con el medio externo para tener la experiencia y a la vez pensar y actuar sobre esa experiencia para poder asimilarla e incorporarla a su estructura mental. Para Piaget el desarrollo es un proceso en el que se dan dos tipos de acciones entre el niño/a y el medio. Hay acciones donde el niño actúa sobre los objetos utilizando esquemas que el posee y hay otras acciones donde los objetos y situaciones influyen sobre los esquemas del niño/a, modificándolos. El niño interactúa constantemente sobe el medio externo, de esta manera asimila la experiencia, es decir, la incorpora a su estructura mental y luego de varias experiencias significativas se acomoda, es decir, modifica su estructura mental para adecuarse a la realidad. Como consecuencia de los procesos de asimilación y acomodación, forma nuevas estructuras y este proceso permite el desarrollo de su inteligencia.

 

             Fue en los años 70 cuando las Naciones Unidas y la UNESCO realizan un primer intento de concienciar a los líderes de los diferentes países, sus gobiernos, a sus respectivos departamentos educativos y a los educadores en general, de la importancia de esta materia.

 

            La educación ambiental busca un cambio cultural, que debe comenzar por establecer, el sentimiento de ser parte de la naturaleza. Sin embargo, es más frecuente que se tenga una percepción utilitaria de la naturaleza y de sus recursos y que se ignoren los límites naturales del crecimiento de las poblaciones y del uso de los recursos. Y que no se sienta ninguna conexión entre la conducta personal y los problemas ambientales.

 

            El cambio cultural es un proceso lento, que requiere de un trabajo planificado, sistemático y prolongado en el tiempo, de todos los actores del proceso educativo: la familia y el conjunto de la comunidad escolar. El cambio cultural no lo pueden lograr uno o dos maestros por escuela, trabajando aisladamente de sus colegas, sin la colaboración de las autoridades educacionales, haciendo actividades esporádicas y temporales.   Esto apunta a la necesidad de formar equipos de trabajo permanente, cuya misión sea organizar y planificar la implementación de programas de educación ambiental para todas las escuelas, liceos y universidades del país.

 

            El reconocimiento que los problemas ambientales deberán ser enfrentados no sólo a través de la aplicación de leyes y normas, procesos administrativos o tecnológicos, sino que es indispensable contar con maestros que estén motivados y se sientan capaces de liderar un proceso educativo que se oriente al cambio de valores, concepciones y actitudes sobre la relación de los seres humanos con el medio ambiente.

 

            La necesidad de establecer programas sistemáticos de perfeccionamiento docente, donde los maestros se motiven por la educación ambiental, donde observen y practiquen las estrategias pedagógicas conducentes a desarrollar la sensibilidad y sentimientos de pertenencia a lo natural, donde conozcan y practiquen estrategias apropiadas para aclarar valores y fortalecer el desarrollo moral individual, donde conozcan los problemas ambientales locales, y donde establezcan contactos y desarrollen redes de apoyo para colaborar mutuamente en esta tarea.

 

            Esto también significa la reorientación del trabajo escolar desde su forma actual, predominantemente lectiva, para centrar el trabajo pedagógico en el aprendizaje más que en la enseñanza. Ello exige desarrollar estrategias pedagógicas adaptadas a los distintos estilos de aprendizaje, el uso de actividades de exploración, la búsqueda de información y trabajo individual y de colaboración en equipos.

 

            Si fundamental es el interés y, por tanto, el apoyo institucional en cuanto a pautas y sobre todo medios, imprescindible se nos muestra la actitud del docente. No volveremos a incidir en las teorías pedagógicas actuales, pero sí incidir en la facilidad del niño/a en cuanto a su aprendizaje ante la figura del maestro, la “persona mayor”, su guía.

 

            El rol del profesor/a es actuar como un organizador o coordinador del trabajo en grupos, de proyectos y de actividades grupales. El rol del profesor es estimular, provocar y ordenar la formulación de preguntas, la búsqueda de visiones, valores y nuevas conductas.

 

            No es imprescindible, aunque a mi entender absolutamente aconsejable, que el profesor cuente con amplios conocimientos sobre la materia aun cuando Neida Atencio destaque otros aspectos.

 

            “La preparación científica de la maestra preescolar no ha de ser rigurosa, ya que ella no va a impartir conocimientos. Es mucho más importante que sienta respeto por la naturaleza infantil, esté consciente de su rol para atender y satisfacer las demandas de los niños y sepa mantener la curiosidad, dirigir la observación y permita que los niños descubran por sí mismos. Estos aspectos son fundamentales en la formación de los pequeños.

 

            Es de gran relevancia que la maestra tenga en cuenta que más importante que el acopio de información que pueda transmitir, es que el niño llegue al descubrimiento a través de su propia actividad; es el proceso de aprendizaje más que el arribo a conclusiones, por ello debe suministrar al niño los medio y materiales necesarios para que observe, explore, experimente e investigue.( .. .) No debe olvidar el docente que si el ambiente favorece la experimentación, el niño se motivará para concluir la actividad iniciada. Si por el contrario el ambiente es desfavorable, el niño abandona y pierde el interés”.

 

            La investigación realizada  indica que es fundamental para el éxito de la educación ambiental la práctica de una pedagogía participativa, en una atmósfera de respeto entre el educador y los alumnos, donde se organicen situaciones de enseñanza-aprendizaje de cooperación.

 

            Desgraciadamente, y ya hay encuestas sobre el tema, mínimamente la organización educativa del país y de las Comunidades Autónomas, hacen hincapié en la importancia de esta materia que, de resultas en la mayoría de los casos de la necesidad de ajustar presupuestos, sigue considerándose prescindible.

 

            La figura del profesor/a, por tanto, se nos muestra por tanto indispensable en la realización de este necesario cambio educacional y cultural. Pero, ¿Qué pasos debe dar un educador, no acostumbrado a ello, para obtener los resultados apetecidos?

 

            Para Flen-Bers, el docente debe tener presente que existen dos enfoques en preescolar con relación a las actividades científicas:

 

            1. El enfoque del descubrimiento: en el cual se le da importancia a la exploración y el descubrimiento; que en muchos casos no existe una solución o respuesta, sino varias respuestas o posibilidades. El ambiente se debe organizar para facilitar procesos y se deben realizar preguntas abiertas para generarlos, por ejemplo: se les puede preguntar a los niños/as ¿de cuántas formas se pude utilizar el agua?, ¿Qué cosas pueden suceder si no hay agua?, entre otras.

 

            2. El enfoque de experiencias estructurales: enfatiza el suministro de información y la demostración de fenómenos o contenidos. El rol del docente es el único activo y las preguntas, respuestas y conclusiones están predeterminadas. En general, se pone énfasis en una sola respuesta correcta (la del maestro), por ejemplo: se le explica al niño/a cómo funcionan los imanes y no se le da la oportunidad de descubrirlo por sí mismo, explorando y ensayando con imanes y metales no imantados.

 

            En el nivel preescolar lo más recomendable es permitirle a los niños que descubran y traten de obtener sus propias “conclusiones” y no sólo en aquellos casos en donde lo consideren necesario, se demuestra o suministra información; pero siempre respetando el nivel preoperacional del niño preescolar. No solamente es importante brindarle al niño oportunidades para llegar a sus propias “conclusiones”, sino también posibilidades para observar, relacionar, elaborar “hipótesis”, comunicar, buscar relaciones de causa y efecto, entre otros.

 

            Es importante señalar que se debe aprovechar la natural curiosidad e interés de los niños de esta edad por los animales y las plantas, hechos y fenómenos para facilitar procesos de aprendizaje y a su vez sentar las bases de lo que posteriormente contribuirá al desarrollo de una actitud científica y de conservación del ambiente. En esta área se puede promover en el niño las bases de una educación ambiental para el desarrollo posterior de una actitud conservacionista a través de la interacción con animales, plantas, ambiente y mediante la comprensión de la importancia que tiene para el hombre. Cabe destacar que la educación ambiental se debe facilitar en todas las áreas y en todo momento de la rutina diaria.

 

            Los procesos tales como la observación, exploración, elaboración de “hipótesis”, comprobación y obtención de conclusiones pueden ocurrir en todas las actividades de los niños fuera y dentro del aula de clase. Las experiencias en los paseos, excursiones, dramatización, agua y arena, entre otras, proporcionan oportunidades para desarrollar dichos procesos.

 

            Interesante es su trabajo pues establece una guía práctica con los objetivos y sobre todo los mecanismos de los que el profesorado se debe valer para conseguir inculcar el conocimiento y el respeto por el medio ambiente en los niños.

 

             Un ejemplo, en esta pequeña sucesión de consejos.

ÁREAS DE TRABAJO EN EL CURRÍCULO DE PREESCOLAR:

Área de animales, plantas y minerales:

            Esta área, tradicionalmente se ha llamado “Ciencias o Rincón de Ciencias”, el cambio de denominación se debe a las razones siguientes:

                        a) Evitar la connotación de aprendizaje de contenidos o asignaturas que conlleva la palabra “ciencias” debido a que en el nivel preescolar, el objetivo fundamental es el desarrollo integral y no la adquisición de conocimientos específicos.

                        b) Utilizar una denominación más familiar, clara y acorde con el nivel de desarrollo del niño.

                        c) Minimizar la suposición de que el método científico se puede aplicar solamente en un área de trabajo.

                        d) Enfatizar la idea de que lo más importante a esta edad es el contacto directo con animales, minerales y plantas, por sobre descripciones verbales o representaciones que pueda hacer el maestro.

 

            Esta área es el espacio donde se encuentran animales, minerales y plantas y todos aquellos instrumentos que faciliten la observación, exploración, manipulación y descubrimiento de los fenómenos naturales y procesos vitales. Uno de los aspectos relevantes de esta área es que le brinda la oportunidad de estar en contacto con seres vivos para apreciar sus procesos vitales.

 

 

 

CONCLUSIONES

 

            En definitiva, en este primer artículo sobre la importancia de la Educación Ambiental y su necesidad de inculcar el tema en los niños/as desde una edad preescolar, he querido subrayar la indispensable predisposición, colaboración e interés que debe desarrollar el educador, el docente, el profesor, que, actuando figuradamente como un jardinero, debe plantar y cuidar el interés del niño/a por su entorno para conseguir que, en un futuro, la frase inicial “vamos a terminar con el planeta” se convierta en “estuvimos a punto de acabar con él, pero supimos cómo mantenerlo y mejorarlo”.

 

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

-“Aportaciones del padre de la Psicología Genética“. 2000-2004. Piaget

- “Ciencias Naturales en el Preescolar. Un juego maravilloso”. Neida Atencio ( 1993 )

-”Historia de Valle Frío.Actitud del Docente preescolar frente a la educación ambiental. Periódico Comunitaria vecinos. Comunidad Valle Frío. Melba Flen-Bers

 

 

WEBGRAFÍA

 

www.currucucu.com

www.w3.org

www.buenastareas.com

Este artículo forma parte de la publicación nº03