LA PIZARRA DIGITAL INTERACTIVA COMO RECURSO EDUCATIVO EN LA EDUCACIÓN INFANTIL

Introducción

La educación ha de evolucionar al ritmo que lo hace la sociedad, preparando a los niños y niñas para que se desenvuelvan de una forma eficaz en el mundo que les ha tocado vivir, es decir, en una sociedad en continuo cambio en la que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están presentes en todos los ámbitos.

Teniendo en cuenta esta necesidad, nuestro sistema educativo ha venido sufriendo una serie de transformaciones a lo largo de los últimos años. Esto queda reflejado en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, por la cual se establece que las TIC han de incorporarse de forma generalizada a los procesos de enseñanza y aprendizaje de los alumnos/as debiendo estar presentes en todas las áreas.

En nuestra comunidad autónoma andaluza, esto se ha traducido en la creación, por parte de la Junta de Andalucía, del Proyecto de Centros TIC. Con este proyecto se ha dotado a muchos centros andaluces de material informático como ordenadores, pizarras digitales interactivas, cámaras digitales, proyectores, etc., iniciando los niños y niñas en el manejo y uso responsable de las TIC y acercando estas herramientas a todos aquellos/as que de otro modo les sería imposible tener a su alcance.

Así pues, la incorporación de las TIC a las aulas ha supuesto una revolución en la forma de enseñar y aprender, ya que además de ser una plataforma para favorecer la creatividad, incentivar la curiosidad e incrementar la motivación, suponen una herramienta única para atender a la diversidad, pues podemos tener a un alumno/a o varios grupos de alumnos/as realizando actividades distintas y cada uno de ellos estaría aprendiendo algo diferente en ese mismo momento.

El potencial didáctico de la pizarra digital interactiva en Infantil

Entre los recursos que las TIC ponen a nuestro alcance la pizarra digital interactiva (PDI) es la que nos proporciona un mayor potencial didáctico, la que supone una introducción de prácticas innovadoras en el aula y la que se centra en la actividad del alumno/a como verdadero protagonista de su aprendizaje.

La PDI constituye una ventana a través de la cual pueden entrar en las aulas los numerosos recursos educativos que Internet pone hoy día a nuestra disposición. Además, nos permite proyectar y comentar en clase cualquier documento que hayamos realizado como un cuento o algún material para trabajar el centro de interés que estemos abordando, pudiendo escribir y realizar anotaciones sobre él.

Por si esto fuera poco, la PDI es un recurso enormemente motivador para los niños y niñas que facilita la adquisición de todo tipo de aprendizajes de una forma más sencilla y amena, ya que en ella los contenidos se abordan con una presentación multimedia, interactiva y creativa.

Con ella podemos realizar rutinas como repasar quién no ha venido al cole, decir en qué día estamos o qué tiempo hace. Podemos aprender letras, palabras, conceptos lógico-matemáticos, nociones espaciales y temporales, cuentos…, implicando todo ello que los pequeños/as resuelvan problemas, tomen decisiones, interactúen con sus compañeros/as…, lo cual les va a ayudar a consolidar las competencias adquiridas en las diferentes áreas, así como les va a permitir lograr nuevas habilidades.

Actualmente existen muchas actividades preparadas para la PDI que podemos utilizar como evaluación inicial, como motivación para introducir el centro de interés sobre el que vamos a trabajar, como complemento al resto de las actividades propuestas, reforzando o ampliando conceptos y, por supuesto, como evaluación final para saber si los niños/as han conseguido los objetivos propuestos.

Además existe infinidad de software libre, que podemos emplear con los niños y niñas de infantil como las unidades didácticas para esta etapa en las que “Pelayo y sus amigos” nos ayudan a tratar las tres áreas de conocimiento y experiencia (www.educastur.es) o los enlaces que nos encontramos en webs educativas como www.cucurrucu.com entre otras.

En infantil, la PDI viene a ser muy útil sobre todo como apoyo al trabajo de lectoescritura y grafomotricidad, ya que estas actividades resultan más fáciles cuanto mayor es la superficie sobre la que se realizan. Lo mismo ocurre con el lenguaje artístico, ya que podemos activar la opción de pincel y dejar que se expresen libremente con el lápiz electrónico o puntero en la pizarra blanca.

Así mismo, se ha demostrado que la utilización de PDI facilita la comprensión de los alumnos/as, especialmente en el caso de conceptos complejos dado su potencial para reforzar las explicaciones utilizando actividades interactivas, vídeos, simulaciones e imágenes con las que es posible interaccionar.

Por otra parte, la PDI supone un elemento único de atención a la diversidad ya que puede ayudar a superar las limitaciones de aquellos alumnos/as con algún tipo de necesidad específica de apoyo educativo. Así pues:

  • Los alumnos/as con dificultades visuales se beneficiarán de la posibilidad del aumento del tamaño de los textos e imágenes, así como de las posibilidades de manipular objetos y símbolos.
  • Los niños y niñas con problemas de audición se verán favorecidos gracias a la posibilidad de utilización de presentaciones visuales o del uso del lenguaje de signos de forma simultánea.
  • Los pequeños/as  con problemas kinestésicos, podrán realizar ejercicios que impliquen el contacto con las pizarras interactivas.
  • Y los alumnos/as con otros tipos de necesidades educativas especiales, tales como problemas de comportamiento y de atención, se verán favorecidos por disponer de una superficie interactiva de gran tamaño sensible a un lápiz electrónico.

Como hemos visto a lo largo de estas líneas, las ventajas del uso de la PDI en educación infantil son muchas. A modo de resumen, estas son las más importantes:

  • Las clases se tornan más atractivas y motivadoras tanto para los alumnos/a como para los maestros/as y por ello el proceso de enseñanza/aprendizaje es más eficaz.
  • Nos permite acceder de forma inmediata a la red, así la PDI se convierte también en un banco de recursos didácticos muy potente.
  • La podemos utilizarla con todos los niños/as del aula a la vez y en todas las áreas de conocimiento y experiencia.
  • Los niños/as participan más en clase e interaccionan con nuevos y llamativos recursos que fomentan su creatividad y su capacidad de iniciativa.
  • Es un recurso que atiende a la diversidad del alumnado como ningún otro lo hace.

No obstante, a pesar de todas estas ventajas, existen también una serie de obstáculos para el uso de ese soporte en la educación infantil como es el hecho de que actualmente en nuestra comunidad autónoma son muy pocos los centros públicos que disponen de una PDI en las aulas de educación infantil. A esto hay que añadirle el hecho de que son pocos los maestros/as que se han puesto al día en el manejo de las PDI para sacarle el mayor rendimiento, y muchos los que se muestran reticentes al uso de las TIC en el aula.

Conclusiones

Vivimos en una era de pantallas y muchas de las cosas que interesan a los niños y niñas suceden en ellas, debido a esto desde el ámbito educativo hemos de aprovechar el potencial que éstas nos brindan para captar la atención de nuestros pequeños/as y motivarlos a aprender a través de su uso. En este sentido, la incorporación de las PDIs a las aulas ha supuesto un hito en el cambio hacia una educación más individualizada, hacia una educación en la que se trabajan las inteligencias múltiples, y en definitiva, hacia una educación propia del siglo XXI en la que hemos de preparar a nuestros alumnos/as para un futuro desconocido donde la mayoría de la información se transmitirá a través de las TIC.

De otra parte, los riesgos en el manejo de las TIC son evidentes, pero no podemos ser reticentes al uso de estos nuevos recursos puesto que no van a desaparecer, por lo que estamos obligados a convivir con ellos. Lo mejor es que nos adaptemos al tiempo en el que vivimos, conozcamos y utilicemos sus múltiples posibilidades, enseñando a nuestros alumnos/as a responsabilizarse de su propio aprendizaje y a usar todos estos recursos de una forma adecuada.

Referencias bibliográficas

  • Dulac Ibergallartu, J., y otros (2009): “La Pizarra Digital. Interactividad en el aula”. Cultiva libros, Madrid.
  • Martín Iglesias, J. P., (2010): “La pizarra digital interactiva (PDI) en educación”. Editorial Anaya Multimedia, Madrid.
  • Zueco Viñes, M. J. (2009): “La PDI en el aula infantil”. Aula y docentes.

  • Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
  • Ley 17/2007, de 10 de diciembre de Educación de Andalucía.
  • http://www.educacion.es/cesces/revista/n12-asorey-zorraquino.pdf
  • http://es.wikipedia.org/wiki/Pizarra_Interactiva
  • http://www.slideshare.net/elizabeth.velascor/las-tics-en-la-educacion-infantil-1285659
  • http://blog.educastur.es/cuate/category/pizarra-digital/
Este artículo forma parte de la publicación nº02