PSICOMOTRICIDAD INFANTIL. ADAPTACIÓN PARA AUTISTAS

JUSTIFICACIÓN

La Equidad en la Educación se regula desde la Ley Orgánica 2/2006 de 3 de Mayo de Educación (LOE), en su Título II, donde ya en el Capítulo I se ocupa del “Alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo”. De igual modo, y respetando los principios de jerarquía normativa, en nuestra Ley  17/2007  de 10 de Diciembre de Educación en Andalucía (LEA), trata en su Título III, Capítulo I  el “Alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo”

El artículo 113.2º de la LEA establece que: “Se considera alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo aquel que presenta necesidades educativas especiales debidas a diferentes grados y tipos de capacidades personales de orden físico, psíquico, cognitivo o sensorial; el que, por proceder de otros países o por cualquier otro motivo, se incorpore de forma tardía al sistema educativo, así como el alumnado que precise de acciones de carácter compensatorio”.

El punto 3º del mismo artículo dice, literalmente,  “Asimismo, se considera alumnado con necesidad específica de apoyo educativo al que presenta altas capacidades intelectuales, de acuerdo con lo establecido en el artículo 71.2º de la LOE de 3 de mayo de 2006”.

Así pues el marco en el que nos movemos cuando hablamos de niños y niñas con necesidades específicas de apoyo educativo abarca no sólo las discapacidades físicas, cognitivas, psíquicas o sensoriales, sino un amplio espectro en el que incluimos extranjeros, minorías culturales, alumnos con ambientes familiares desfavorecidos… No menos importantes que los que habitualmente se asocian a las siglas NEAE. Pero concretamente vamos a hablar de Autismo.

 

 

MODELO DE TRABAJO: MARIO

La actividad física como la entendemos nosotros/as no es mas que eso, actividad. Por eso mismo hemos adaptado esto para que sea mucho mas, creando un ambiente de comunicación, interacciones sociales y relaciones, donde cada alumno/a tiene su parcela de trabajo y aportación al aula, y fomentando un ambiente en el que los niños y niñas alcanzan una autonomía progresiva día a día.

La actividad se realiza en un espacio cedido por el Patronato Deportivo de Benalmádena, amplio y bien iluminado. Los materiales que utilizamos están debidamente adaptados a las características del alumnado. Contamos con tres personas cualificadas para llevar a cabo la actividad, implicadas y con muchas ganas de aprender cada día.

Voy a presentar un modelo de trabajo con un niño de 4 años de edad con trastorno del espectro autista, al que pondremos un pseudónimo, Mario.

A nivel social, cabe destacar que tiene una relación aceptable con sus padres, en especial con su madre, y se relaciona en ocasiones con niños y niñas de su edad, pero nunca por iniciativa propia. Es capaz de realizar algunas actividades conjuntas, aunque no le preocupan las mismas cosas  que a sus iguales, no comparten intereses. Con importantes limitaciones, puede realizar atribuciones mentales sencillas a los demás.

En relación a la anticipación y la flexibilidad necesita vigilancia cercana para mantenerse realizando una tarea. Tiene conciencia de los periodos de colegio y vacaciones pero presenta desorden y rabietas en situaciones nuevas o inesperadas.

Aunque sus intereses son limitados, no es demasiado obsesivo, o al menos sus manías y obsesiones no afectan al ritmo de la clase.

En cuanto a la dimensión de simbolización es capaz de realizar algunos juegos simbólicos sencillos y poco variados.

En el caso de Mario nos encontramos con que trastorno importante en las conductas de relación no verbal, es inexpresivo e incapaz de mirar a los ojos, como norma agacha la mirada o la dirige a un lado. Además muestra conductas de unilateralidad social, de modo que él muestra interés en recibir cosas de los demás sin entregar nada a cambio, suele ocurrir con adultos, con sus iguales no se relaciona a no ser que se le moleste de forma repetitiva o se le pida de forma repetida que dirija algo de su atención a un compañero/a. Una vez lo hace es capaz de mantener una serie de actuaciones estandarizadas al contexto, como pedir perdón o saludar. 

El desarrollo del habla es más o menos adecuado a su edad evolutiva, en la mayoría de sus intentos conversaciones se observa como su única finalidad es la de pedir algo, recibirlo, y dar las gracias. Por regla general se expresa de manera adecuada con sistemas alternativos de comunicación, en concreto el bimodal y el SPC. Para comunicarse conmigo lo utiliza para expresar sentimientos, intereses o deseos, cómo por ejemplo “Quiero pipí”, “Me enfado” o “¡Mamá!”, acompañado de la expresión oral.  Muestra una conducta inflexible en multitud de situaciones relacionadas con las rutinas diarias de clase. Desde el inicio de la jornada deportiva, las más llamativas son:

  • En la fila, siempre va el segundo, por detrás mía y del compañero/a primero/ a.
  • En la sala corre nada mas entrar, se sienta después de haber dado unas vueltas por el aula a no ser que se le llame la atención.
  • Trabaja con rutinas de orden de comidas establecidas.
  • Juega con el mismo juguete siempre. Lo “esconde” siempre en el mismo sitio.
  • Me agarra a la mano derecha con la intención de tocarme la misma pulsera.

 

Los Sistemas alternativos más trabajados con Mario son el Sistema de habla signada de Benson Shaeffer y en segundo lugar con el SPC (Sistema de Pictográfico de Comunicación). Éste último se ha mostrado muy efectivo. El uso de claves visuales para facilitar la predictibilidad del entorno socio mental, va a permitir la anticipación, pues Mario, como todo autista, muestra una dificultad notable en este campo.

Mario no es especialmente hipersensible, si bien es cierto que tiene mayor interés por los sentidos proximales,  en particular por el tacto, utiliza las manos como medio de comunicación y de conocer el mundo.

El sistema de habla signada costó un poco introducirlo en el aula, pero es posible.

El SPC, fue adquirido por Mario con rapidez, discrimina las imágenes y los símbolos y actúa en consecuencia con ellos.

Para la utilización del SPC, cuento con gran cantidad de pictogramas con acciones, personas, instrumentos y una gran cantidad de lugares y objetos, además de deportes y actividades, dicho esto me dispongo a detallar una jornada normal con Mario en la clase de Gimnasia Educativa:

PRÁCTICA EDUCATIVA

 

Para comenzar la actividad todos los alumnos se sientan en Asamblea, este momento lo utilizamos para saludar y darnos las buenas tardes, preguntamos sobre como nos ha ido el día y damos  un repaso a lo que vamos a hacer en la actividad.

Mario está integrado en esta parte de la actividad, por lo que se le pregunta y se le hace participe de todo desde el principio. Él no suele pasar lista de los alumnos/as que han venido, pero siempre que así ha sido ha precisado la ayuda de una de las monitoras. 

Una vez acabada esta primera parte de la clase Mario comienza a trabajar con el panel de comunicación pictográfica, en el que él mismo puede guiar su clase, conductas y habilidades sociales. El panel que utilizamos se apoya en unos velcros para marcar la actividad  que se esté realizando en ese momento.

 Lo que se haga en el preciso instante se coloca en un recuadro y así no tendremos problemas con la atención de Mario. Además  hay dos zonas más, una para la conducta en la que la monitora aislará el pictograma que quiera que Mario atienda, y otra con habilidades sociales como el saludo, las gracias o las muestras de cariño, que será utilizado por monitora y alumno indistintamente según convenga.

Las tiras de velcro superiores tienen programada la actividad de ese día, el que arriba se señala es un panel de la actividad del jueves, en él se ve que la programación para esa jornada era la siguiente:

  1. Correr (actividad que hacemos en trote, como calentamiento y junto a los compañeros): Normalmente un compañero de Mario coloca unos conos que delimitan las zonas por donde podemos trotar, damos 4 vueltas en un sentido y 4 en el contrario.
  2. Saltar: esta actividad consiste en superar una serie de obstáculos saltando, en un pequeño circuito de habilidades.
  3. Jugar con la pelota: Esta actividad está pensada para que Mario se relacione directamente con otro compañero/a. Tienen que pasarse la pelota utilizando frases como “Pásame la pelota por favor” o “Toma la pelota”.
  4. Escalar: por las espalderas. No debemos olvidar que es una actividad física, este ejercicio es muy completo para Mario, e él ensaya alturas, se ejercita, y desarrolla su autonomía.
  5. 5.              Ladrillos: Se le presentan fotos con ladrillos de colores dispuestos de una forma determinada, con colores determinados y él, junto con un compañero/a, tiene que imitar la imagen. Trabajamos aquí el terreno lógico matemático y las relaciones sociales. Tan importantes para Mario.
  6. Recoger: él forma parte activa de la actividad de recogida de material, sabe cómo y dónde va cada cosa y es totalmente autónomo a la hora de recoger.
  7. Emociones: esta parte de la actividad es una de las mas importantes, gracias a un segundo panel de comunicación Mario muestra sus emociones a lo largo de la jornada. Mario sólo tiene que desplazar la flecha para Mostar su estado. Después lo comunicará oralmente a las monitoras y a los compañeros.

 

 Colchonetas: es el final de la clase, con todo recogido y terminado nos relajamos en las colchonetas. Esta parte es aprovechada para que los alumnos y alumnas se den masajes los unos a los otros, lo que supone una vez mas un momento de contacto con sus iguales para Mario, de cercanía.

Mario cuenta también con el panel de Autonomía, en el que Mario muestras, por medio de otra flecha que puede colocar donde quiera,  sus deseos o intereses a la monitora, siempre acompañado del lenguaje oral:

  Además de estos recursos Mario cuenta con un tercer panel propio con la secuencia a llevar a cabo cuando vamos a hacer “pipi”, esto es muy importante pues la finalidad última de la actividad es la de que el niño alcance el máximo nivel de autonomía y aprenda a seguir unas líneas de comportamiento en situaciones de la vida diaria.

 A medida que Mario va utilizando los pictogramas, él mismo los va guardando en un sobre para así asimilar más fácilmente que las actividades se van realizando y que por lo tanto hay que pasar a la siguiente.

  

CONCLUSIÓN

 

Lo que he pretendido dar en este artículo es una muestra sencilla y clara de cómo adaptar una clase de Psicomotricidad. Cómo utilizar un Sistema Pictográfico de Comunicación para llevar a cabo una práctica educativa que desarrolle habilidades sociales, de autonomía y conducta en un niño de infantil con trastorno del espectro autista.

La base para que esta práctica educativa sea enriquecedora y útil es la ilusión y las ganas de hacer las cosas bien que se presten por parte de maestras/os y familia. Invertir tiempo en ajustar cada clase al ritmo de cada niño/a, en este caso a Mario, para hacer de las horas de Psicomotricidad un tiempo para aprender y relacionarse.

 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

  • Ley Orgánica de Educación 2/2006 de 3 de mayo (LOE)

 

  • Ley de Educación 17/2007 de Andalucía  de 10 de diciembre (LEA)

 

  • Orden de 5 de agosto de 2008 por la que se desarrolla el Currículo correspondiente a la Educación Infantil en Andalucía

 

  • Decreto 428/2008 de 29 de julio, por el que se establece la ordenación y enseñanzas correspondientes a la Educación Infantil en Andalucía
Este artículo forma parte de la publicación nº01